Tejedoras de Soutelo: un homenaje a una técnica ancestral.
En el corazón del norte de Portugal, donde las tradiciones se mantienen vivas gracias al espíritu de su gente, el pueblo de Soutelo do Douro, cerca de Chaves, rinde homenaje a los tejedores locales con un mural tan colorido como las creaciones de antaño.
Diseñada por el pintor Emanuel Teixeira, la colorida obra representa la vida cotidiana de las mujeres que dedicaron su vida al tejido, una tradición de Soutelo inmortalizada en los muros de la sede de la Subprefectura. La iniciativa, impulsada por la Unión de Parroquias de Soutelo y Seara Velha, en el municipio de Chaves, busca honrar a todas las tejedoras locales que, a lo largo de generaciones, han preservado este arte ancestral.
La técnica de tejido a mano utilizada por las mujeres de Soutelo para elaborar ropa, alfombras y otros tipos de tejidos tiene influencias que se remontan a los romanos y las legiones que se asentaron en el valle del Tâmega hace más de 2000 años, erigiendo fortificaciones cuyos restos aún pueden verse en ciudades como Chaves.
En el tejido a mano, la tela se obtiene entrelazando los hilos de la urdimbre (hilos verticales en el telar) y la trama (hilos horizontales). Las etapas de la producción de tela son el hilado, el teñido, el urdido y el tejido.
El tejido, una técnica ancestral, sigue viva en Portugal hoy en día gracias a las manos de sus artesanos, que la utilizan para producir verdaderas obras de arte que reflejan tiempos pasados y confeccionan los tejidos del presente.